Nuevamente, comenzamos a ver gigantes avances en la agenda legislativa del presidente Donald Trump. Se espera que hoy comience una maratónica sesión en la cámara alta, que se extenderá hasta el día sábado.
Los senadores republicanos liderados por John Thune (Dakota del Norte) darán pie inicial, como habían anunciado hace unas semanas, con la votación de un texto de reconciliación presupuestaria.
En el caso que la resolución sea aprobada en la cámara alta, el texto legislativo deberá volver a la cámara baja en donde se aprobaran o no los cambios propuestos por los republicanos del Senado.

El proceso que se llevará a cabo se denomina “de reconciliación”. El proceso de reconciliación en el Congreso de Estados Unidos es un mecanismo legislativo especial que permite aprobar ciertos proyectos de ley relacionados con el presupuesto federal con una mayoría simple en el Senado, evitando así caer en un filibuster.
Es esperable que el camino para la aprobación en el Senado no sea nada sencillo para la bancada republicana de Thune.
Los senadores demócratas intentarán hacer que este proceso sea lo más doloroso posible y el líder de la minoría, el demócrata Chuck Schumer (Nueva York) buscará aprovechar esta votación después de haber sido criticado por su propio partido por ayudar a los republicanos a evitar un cierre del gobierno hace pocas semanas.
Si bien el proceso de reconciliación, que permite a la mayoría republicana en el Senado eludir el obstruccionismo demócrata, también da a la minoría la oportunidad de forzar un número ilimitado de votaciones sobre enmiendas antes de la aprobación final.
















