La Oficina de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) ha anunciado su intención de invertir hasta 20 millones de dólares en la adquisición de guantes especializados capaces de generar descargas eléctricas controladas. El objetivo es dotar a sus agentes de una herramienta moderna, segura y de baja intensidad que les permita lograr el cumplimiento de la ley de manera rápida y profesional durante operativos migratorios.
Estos planes fueron formalizados en un aviso publicado el lunes por el Departamento de Seguridad Nacional. Aunque no se ha precisado el número exacto de unidades, se espera que las entregas se concreten antes de marzo de 2027, en línea con el compromiso de reforzar las capacidades operativas de ICE.
El modelo seleccionado es el CTG 5 GLOVE (también conocido como dispositivo CD3), fabricado por Compliant Technologies. La empresa lo describe como una solución “humana, de bajo perfil y de desescalada” que, en la mayoría de los casos, logra la cooperación del individuo en menos de tres segundos.
La descarga se activa mediante un interruptor integrado en el propio guante y alcanza un máximo de 380 voltios al contacto con la piel: una intensidad comparable a la de un collar de adiestramiento canino y considerablemente inferior a la de un táser tradicional.
Cómo funcionan y qué advierten
Según la guía de uso del fabricante, la corriente interrumpe temporalmente la capacidad de realizar movimientos musculares coordinados, permitiendo a los agentes recuperar el control de la situación sin recurrir a fuerza física mayor.

Compliant Technologies lo presenta como un “socio invisible” que refuerza las tácticas ya establecidas y lo promociona con el lema “El nuevo protocolo en el mantenimiento de la paz”.
El manual de uso incluye precauciones estrictas: no emplear más de un par de guantes sobre la misma persona, no mantener la descarga más de 15 segundos y evitar su aplicación en poblaciones de alto riesgo (niños, personas mayores, embarazadas o con discapacidades). Estas medidas reflejan el compromiso de ICE con el uso proporcional y responsable de la fuerza.
Guantes similares de la misma compañía ya han sido utilizados con éxito en diversos departamentos de policía y centros de detención en años recientes, demostrando su utilidad como herramienta de control no letal.
Aunque en 2022 se registraron dos casos aislados de uso indebido por parte de oficiales de correcciones (que enfrentaron cargos), estos incidentes no invalidan la eficacia general del dispositivo cuando se emplea conforme a los protocolos establecidos.
La decisión de ICE se enmarca en la necesidad de equipar a sus agentes con herramientas que permitan hacer cumplir las leyes migratorias de forma más segura, eficiente y humana, en coherencia con la política de control fronterizo y deportaciones prioritarias impulsada por la administración de Donald Trump.