Irán amenaza con usar el Estrecho de Ormuz como presión política en plena escalada regional
porFrancisco Leguizamón
internacionales
El régimen terrorista de Irán aseguró que brindará un trato preferencial en el estrecho a aquellos países que tomen medidas contra EEUU.
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) lanzó nuevas amenazas que han generado preocupación internacional al insinuar que podría utilizar el control estratégico del Estrecho de Ormuz como herramienta de presión política en medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente.
Según declaraciones difundidas por medios estatales iraníes, el IRGC afirmó que cualquier país árabe o europeo que expulse de su territorio a los embajadores de Estados Unidos e Israelrecibiría ''autoridad y libertad total'' para transitar por el estrecho a partir del día siguiente. El mensaje fue interpretado como un intento directo de presionar a gobiernos extranjeros para que rompan relaciones diplomáticas con Washington y Jerusalén.
El Estrecho de Ormuz es uno de los puntos estratégicos más importantes del comercio energético mundial. Ubicado entre Irán y las costas de Omán y Emiratos Árabes Unidos, por esta vía marítima circula aproximadamente una quinta parte del petróleo transportado por mar a nivel global. Debido a esta importancia, cualquier amenaza de restricción o control del tránsito en la zona genera preocupación inmediata en los mercados internacionales de energía.
La Guardia Revolucionaria de Irán busca utilizar el Estrecho de Ormuz como arma política frente a Estados Unidos e Israel
Las declaraciones del IRGC se producen en medio de la creciente confrontación entre Irán, Estados Unidos e Israel tras las operaciones militares dirigidas contra objetivos iraníes. El presidente estadounidense Donald Trump ha defendido estas acciones, argumentando que son necesarias para debilitar las capacidades militares de Teherán, especialmente sus programas de misiles y drones, que son considerados una amenaza para la seguridad global.
En un segundo comunicado, el IRGC respondió directamente a comentarios de Trump sobre la posible duración del conflicto. El presidente estadounidense había señalado que la guerra podría terminar relativamente pronto si el liderazgo iraní colapsa o decide buscar un alto el fuego. Sin embargo, la fuerza militar iraní rechazó esa idea y amenazó con que será Irán quien determine el desenlace del conflicto.
''Somos nosotros quienes determinaremos el final de la guerra'', afirmó el IRGC en su declaración, añadiendo que ''las fuerzas estadounidenses no decidirán el resultado del conflicto''. Este mensaje fue interpretado como un intento de proyectar fuerza y desafiar públicamente la presión militar de Washington.
El presidente de los Estados Unidos destacó que si el régimen iraní colapsa, la guerra podría terminar muy pronto
El grupo militar también lanzó una advertencia adicional relacionada con el comercio energético regional. Funcionarios del IRGC afirmaron que Irán podría impedir las exportaciones de petróleo desde la región si continúan los ataques militares de Estados Unidos e Israel. Según el portavoz del cuerpo militar, Teherán no permitiría que ''ni un litro de petróleo'' salga del Golfo si las operaciones militares continúan.
Estas declaraciones han sido criticadas por expertos y gobiernos internacionales, que consideran que utilizar rutas marítimas vitales para el comercio global como herramienta de presión política representa una escalada peligrosa. El Estrecho de Ormuz es una vía marítima internacional clave para el suministro energético mundial, por lo que cualquier intento de bloquear o condicionar su uso podría tener consecuencias económicas significativas.
Los mercados energéticos observan de cerca la situación. Cualquier interrupción real en el flujo de petróleo a través del estrecho podría provocar un aumento abrupto en los precios del crudo y afectar a economías dependientes de las importaciones energéticas.
Una quinta parte del petróleo a nivel global circula por el Estrecho de Ormuz