La República Islámica fue elegida mediante votación secreta para integrar el Comité General de la Conferencia General del OIEA, apenas una semana después de que el organismo remitiera su expediente al Consejo de Seguridad por incumplimientos.
Irán consiguió un puesto en el Comité General de la Conferencia General del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), en una votación que tuvo lugar apenas una semana después de que la agencia adoptara una resolución para informar al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre el incumplimiento de las obligaciones de no proliferación por parte del régimen iraní.
La elección se realizó mediante voto secreto entre los Estados miembros del organismo. La misión iraní ante el OIEA confirmó el resultado y afirmó que la votación representaba un rechazo a los intentos de Estados Unidos de impedir la participación de Irán en el comité. Teherán sostuvo que Washington había intentado bloquear su elección, pero que los Estados miembros finalmente respaldaron su incorporación.
Una planta nuclear del régimen irani
El resultado se produjo en un momento de fuerte presión internacional sobre el programa nuclear iraní. El 9 de septiembre, la Junta de Gobernadores del OIEA aprobó por 23 votos a favor, tres en contra y ocho abstenciones una resolución para remitir el caso iraní al Consejo de Seguridad. Rusia, China y Níger votaron en contra.
La decisión estuvo relacionada con la falta de respuestas de Teherán sobre restos de uranio encontrados en lugares que no habían sido declarados previamente a los inspectores internacionales. El OIEA también señaló que Irán no había permitido el regreso de sus inspectores a instalaciones nucleares afectadas por ataques militares y que persistían dudas sobre el destino de parte de su material enriquecido.
El director general del organismo, Rafael Grossi, calificó la falta de información sobre las instalaciones y el material nuclear como una preocupación seria para la no proliferación y reclamó que la situación fuera corregida con urgencia. Según estimaciones del OIEA, antes de los ataques contra las instalaciones iraníes, Teherán disponía de 440,9 kilos de uranio enriquecido hasta el 60%, un nivel muy superior al necesario para usos civiles habituales, aunque todavía por debajo del aproximadamente 90% considerado de grado armamentístico.
El director general de la OIEA Rafael Grossi
El régimen de Irán rechaza las acusaciones y sostiene que su programa nuclear tiene fines pacíficos. La delegación iraní calificó la resolución del OIEA como políticamente motivada y cuestionó la independencia del organismo.
El episodio refleja la complejidad de la disputa internacional en torno al programa nuclear iraní: mientras algunos Estados respaldan medidas de presión contra Teherán por sus obligaciones de salvaguardias, otros continúan apoyando su participación dentro de las estructuras multilaterales del OIEA.