El presidente de Chile, José Antonio Kast, se sometió de manera voluntaria a un test de drogas y anunció que impulsará un proyecto de ley para que el examen sea obligatorio para todos los funcionarios públicos y dirigentes políticos del país.
La iniciativa forma parte de una agenda del Ejecutivo orientada a reforzar la transparencia y el control en el Estado, en un contexto regional marcado por el avance del narcotráfico y el crimen organizado, buscando elevar las exigencias sobre quienes ocupan cargos públicos y recuperar la confianza ciudadana.












