El histórico titular del BCRP aceptó seguir en el cargo y garantiza continuidad técnica en Perú.
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Keiko Fujimori dio una fuerte y responsable señal de estabilidad económica antes de asumir la presidencia de Perú: Julio Velarde aceptó continuar al frente del Banco Central de Reserva del Perú durante cinco años más, en lo que será su quinto período consecutivo al mando de la autoridad monetaria.
La decisión fue anunciada tras una reunión entre la presidenta electa y el titular del BCRP, en el marco del proceso de transición presidencial. Fujimori le pidió personalmente a Velarde que siguiera liderando la política monetaria durante el próximo quinquenio, y el funcionario aceptó la propuesta ante la prensa.
Julio Velarde junto a Keiko Fujimore.
“Me siento honrado por el pedido que me ha hecho”, expresó Velarde, quien aseguró que aceptaba la designación “con mucho gusto” y que se dedicaría “lo más rápido posible” a cumplir con la tarea encomendada. La respuesta fue celebrada por Fujimori, quien destacó la rapidez y firmeza de la decisión.
La ratificación de Velarde representa una de las primeras definiciones económicas de peso del futuro gobierno peruano. En un país que atravesó años de inestabilidad política, cambios abruptos de presidentes y tensiones institucionales, la continuidad en el Banco Central aparece como una señal clara hacia los mercados, los inversores y los ciudadanos.
Velarde preside el BCRP desde 2006, cuando fue designado durante el gobierno de Alan García. Desde entonces, fue ratificado por administraciones de distintos signos políticos, lo que consolidó su perfil técnico y su rol como garante de una política monetaria prudente.
Durante sus casi dos décadas al frente de la entidad, Perú logró sostener una de las inflaciones más bajas de América Latina y preservar una reputación de seriedad macroeconómica poco habitual en la región. Esa trayectoria contrasta con los modelos populistas que, en otros países, utilizaron los bancos centrales como cajas de financiamiento del gasto público y terminaron destruyendo el valor de la moneda.
Keiko Fujimori se prepara para dar previsibilidad a su futuro Gobierno.
La decisión también fortalece el arranque de Fujimori, quien asumirá oficialmente el poder el 28 de julio y ya puso en marcha su oficina de transición para acelerar el traspaso de mando. Según medios peruanos, la presidenta electa busca iniciar su gobierno con señales de orden, responsabilidad y previsibilidad institucional.
Con esta ratificación, Keiko Fujimori marca distancia de las recetas intervencionistas que suelen dominar a la izquierda latinoamericana y como una buena candidata de derecha decide apostar por sostener uno de los activos más valiosos de Perú: un Banco Central técnico enfocado en preservar la estabilidad de la moneda.