Un reciente informe del Organismo Internacional de Energía Atómica volvió a encender las alarmas globales al confirmar una expansión significativa del programa nuclear de Corea del Norte.
De acuerdo con su director, Rafael Grossi, el régimen de Kim Jong-un ha intensificado sus actividades en instalaciones clave, lo que refleja un crecimiento sostenido en su capacidad para producir material nuclear con fines militares.
El foco principal está puesto en el complejo de Yongbyon, donde se registraron señales claras de operación en reactores y plantas de enriquecimiento de uranio.












