El presidente comunista de China, Xi Jinping, afirmó este martes que su país está ''dispuesto a trabajar junto a las naciones africanas'' para mitigar los efectos indirectos del conflicto en Medio Oriente, en un contexto de creciente inestabilidad internacional que, según Pekín, ya está afectando a la economía y la seguridad de varios países del continente africano. Las declaraciones se realizaron en Pekín durante una reunión con el presidente de Mozambique, Daniel Chapo, y fueron difundidas por medios estatales chinos.
Xi señaló que la expansión del conflicto en Medio Oriente está generando ''efectos colaterales'' que alcanzan a África, especialmente en áreas como energía, comercio y seguridad regional. En este sentido, propuso una cooperación más estrecha entre China y los países africanos para promover la estabilidad, impulsar el desarrollo económico y coordinar respuestas ante las crisis internacionales, en un esfuerzo por aumentar su esfera de influencia en el continente. El mandatario también instó a la comunidad internacional a trabajar por un alto el fuego y a adoptar lo que definió como un ''multilateralismo genuino'', basado en la cooperación entre Estados en lugar de la confrontación.














