Las autoridades Chinas se reunieron con funcionarios de Mozambique y amplían su esfera de influencia en el continente africano.
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El presidente comunista de China, Xi Jinping, afirmó este martes que su país está ''dispuesto a trabajar junto a las naciones africanas'' para mitigar los efectos indirectos del conflicto en Medio Oriente, en un contexto de creciente inestabilidad internacional que, según Pekín, ya está afectando a la economía y la seguridad de varios países del continente africano. Las declaraciones se realizaron en Pekín durante una reunión con el presidente de Mozambique, Daniel Chapo, y fueron difundidas por medios estatales chinos.
Xi señaló que la expansión del conflicto en Medio Oriente está generando ''efectos colaterales'' que alcanzan a África, especialmente en áreas como energía, comercio y seguridad regional. En este sentido, propuso una cooperación más estrecha entre China y los países africanos para promover la estabilidad, impulsar el desarrollo económico y coordinar respuestas ante las crisis internacionales, en un esfuerzo por aumentar su esfera de influencia en el continente. El mandatario también instó a la comunidad internacional a trabajar por un alto el fuego y a adoptar lo que definió como un ''multilateralismo genuino'', basado en la cooperación entre Estados en lugar de la confrontación.
Durante el encuentro, Xi presentó a China y África, junto con otros países del Sur Global, como una ''fuerza de justicia'' en un sistema internacional que describió como cambiante y volátil. En su discurso, reiteró que la cooperación entre ambas regiones debe centrarse en el desarrollo compartido, el respeto mutuo y la promoción de la paz, subrayando la importancia de mantener la estabilidad global a través del diálogo y la colaboración.
El comunismo chino busca incrementar su influencia en el continente africano mediante la financiación de proyectos en distintos sectores de la economía
La reunión también sirvió para reforzar los lazos bilaterales entre China y Mozambique. Ambos países acordaron elevar sus relaciones al nivel de una ''comunidad con un futuro compartido en la nueva era'', una formulación diplomática que refleja el fortalecimiento de la alianza estratégica entre Pekín y Maputo. Este acuerdo se enmarca en la política china de expansión de su presencia en África mediante inversiones, infraestructura y cooperación económica.
Según datos oficiales, el comercio bilateral entre China y Mozambique alcanzó los 5.400 millones de dólares en 2025. Durante la visita, ambas partes firmaron más de 20 acuerdos de cooperación en áreas como comercio, energía, agricultura, salud, tecnología y medios de comunicación. Además, se reforzaron iniciativas vinculadas a la Iniciativa de la Franja y la Ruta, el principal proyecto global de infraestructura impulsado por Pekín.
Xi destacó también la intención de China de ampliar el acceso de productos africanos a su mercado mediante la reducción de aranceles y la creación de canales preferenciales de exportación. Asimismo, propuso intensificar la cooperación en sectores emergentes como la economía digital, la inteligencia artificial y las energías renovables, con el objetivo de fomentar un crecimiento económico ''sostenible'' en los países africanos.
El mandatario chino se reunió con su par de Mozambique para reforzar la relación bilateral
Por su parte, el presidente mozambiqueño Daniel Chapo elogió la relación con China y expresó el interés de su gobierno en profundizar la cooperación bilateral. Reafirmó además el apoyo de Mozambique al principio de ''una sola China'' y a diversas iniciativas globales impulsadas por Pekín, incluyendo la Franja y la Ruta y otras estrategias de desarrollo internacional.
La creciente influencia de China en África ha generado duras críticas en el ámbito internacional. Aunque Pekín presenta su modelo como una cooperación ''ganar-ganar'', muchos analistas advierten que la expansión de inversiones chinas puede derivar en una peligrosa y mayor dependencia económica de los países africanos respecto a China, especialmente en sectores estratégicos como infraestructura y recursos naturales.
Asimismo, la postura de China frente al conflicto en Medio Oriente, centrada en llamados generales al alto el fuego y al diálogo, ha sido interpretada por algunos observadores como una posición poco específica, que evita tomar partido directo en los conflictos mientras busca mantener relaciones equilibradas con múltiples actores regionales.
Entre las medidas negociadas por China y Mozambique, se encuentran la reducción de aranceles y la creación de canales de exportación exclusivos