Registros del Ministerio de Comunicación bonaerense vinculan a Appterix con una red de sitios espejados.
Compartir:
Mario Pergolini y sus socios habrían montado una red de al menos once portales digitales prácticamente idénticos para captar pauta oficial del gobierno de Axel Kicillof. Aunque en apariencia se presentan como medios distintos, en los hechos funcionan como un único sitio replicado: publican exactamente las mismas noticias, con los mismos textos y apenas leves cambios para justificar la pauta provincial.
El entramado fantasma quedó expuesto a partir de registros oficiales de la provincia de Buenos Aires. En anexos del Ministerio de Comunicación Pública publicados en el Boletín Oficial figuran pagos a estos dominios, todos vinculados a Appterix S.A., la empresa multimedios asociada a Pergolini y su entorno.
Mario Pergolini en su programa "Otro día perdido".
Cada sitio tiene su nombre propio, estética ligeramente diferenciada y apariencia de medio independiente. Pero al analizar las publicaciones, todos repiten el mismo patrón: mismas notas, mismos párrafos, misma estructura narrativa y nulo tráfico de usuarios.
Donde deberían existir once plataformas distintas hay una sola usina de contenido que, sin tráfico propio relevante, le factura al Gobierno de Kicillof como si fueran once medios diferentes. La maniobra permite inflar artificialmente la presencia digital y fragmentar la pauta: en lugar de concentrarse en un único portal, se distribuye entre múltiples sitios que, en los hechos, funcionan como uno solo.
Los registros oficiales ubican a Appterix S.A. en el centro de este esquema como apoderada y recaudadora de la estructura. La empresa, fundada en 2012 para el desarrollo de soluciones tecnológicas, tiene como figuras clave a Pergolini e Ignacio Pauls, y comparte dirección con los datos que aparecían en varios de estos sitios.
Mario Pergolini junto a su gran amigo y socio comercial, Dante Gebel.
Aún no existe un monto exacto del dinero que percibió esta red, debido a que los pagos aparecen dispersos en distintos anexos del Boletín Oficial. Sin embargo, los registros son lo suficientemente claros para confirmar el funcionamiento del esquema y el cobro de múltiples transferencias que oscilan entre cifras cercanas a los $600 mil y más de $1 millón mensuales por cada uno de los medios involucrados.
Esta situación deja al descubierto un patrón más amplio dentro del ecosistema mediático argentino, donde muchos comunicadores y periodistas fundamentan su posicón en base a sus intereses económicos; en este caso, a la ttransferencia de recursos por parte gobierno de Axel Kicillof.