Un informe oficial del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) de España presentó datos sobre el reparto de los beneficiarios extranjeros del Ingreso Mínimo Vital (IMV) según su nacionalidad.
Según el estudio, obtenidos a través de una resolución de Transparencia, los inmigrantes marroquíes representan cerca de la mitad de los beneficiarios.
De acuerdo con el documento, existen 139.446 titulares extranjeros de la prestación, de los cuales 69.517 tienen nacionalidad marroquí. Esta cifra equivale al 49,85% de los perceptores extranjeros y aproximadamente a uno de cada cuatro beneficiarios totales del IMV, teniendo en cuenta que el número global de titulares ronda los 280.000.
Inmigrantes en España.
La resolución, firmada por la directora general del INSS tras una solicitud presentada en junio, marca un cambio en la información disponible hasta el momento. Según reconoce el propio organismo, los datos oficiales publicados hasta ahora “únicamente diferencian entre titulares de nacionalidad española y extranjera”, sin detallar el país de origen de estos últimos.
El informe aclara que las cifras se refieren exclusivamente a los titulares de la prestación, sin incluir al resto de miembros de las unidades familiares que también pueden beneficiarse del IMV, como cónyuges o hijos, pero que no figuran como perceptores directos en este desglose.
Los datos del informe
Tras los marroquíes, el segundo grupo más numeroso es el de ciudadanos rumanos, con 15.262 titulares, lo que representa cerca del 11% de los extranjeros.
En tercer lugar se sitúan los ucranianos, con 4.612 perceptores, alrededor del 3%. A mayor distancia aparecen otras nacionalidades: colombianos (3.549), argelinos (3.362), italianos (3.043) y búlgaros (2.826), todos ellos con porcentajes inferiores al 3% del total de extranjeros.
Marroquíes.
El listado incluye además beneficiarios procedentes de más de un centenar de países, entre ellos Portugal, Pakistán, Venezuela, Brasil y Nigeria. También se registran 215 titulares bajo la categoría de “otras nacionalidades” y 175 personas apátridas. Aquellos grupos con menos de diez individuos no se detallan por razones de secreto estadístico.
El peso de la población marroquí en esta prestación coincide con otros indicadores socioeconómicos. Según datos citados en el informe, cerca del 70% de las mujeres marroquíes en edad laboral no cotiza al sistema de Seguridad Social, lo que podría influir en su presencia dentro de este tipo de ayudas.
Por otro lado, el documento advierte que no incluye información correspondiente al País Vasco y Navarra. Ambas comunidades cuentan con un régimen foral que les permite gestionar directamente el Ingreso Mínimo Vital, lo que limita el acceso del INSS a esos expedientes. En este sentido, la resolución señala que “no se facilitan datos de las provincias de esas comunidades autónomas”.
Aun así, el informe ofrece una primera radiografía detallada sobre la distribución de los perceptores extranjeros del IMV en España, poniendo de relieve la fuerte concentración de marroquíes.