Pakistán aumentó su respaldo a Arabia Saudita y aseguró que está dispuesto a defender al reino ''hasta donde sea necesario'' frente a una eventual escalada de los ataques de los terroristas hutíes de Yemen, después de que las autoridades saudíes informaran sobre la interceptación de un dron al sur de La Meca.
El compromiso de Islamabad se produce en el marco del acuerdo de defensa firmado recientemente con Arabia Saudita y Turquía, que establece mecanismos de respuesta conjunta ante una agresión contra cualquiera de los tres países. Sin embargo, las autoridades paquistaníes aclararon que Riad no ha solicitado hasta ahora nuevos refuerzos ni una intervención militar directa contra los hutíes.
El portavoz militar de Pakistán, Ahmed Sharif Chaudhry, declaró a que Islamabad está preparado para respaldar a Arabia Saudita tanto diplomática como físicamente. ''Iremos a cualquier extremo'', afirmó al referirse a la protección del territorio saudí y de La Meca y Medina, los dos lugares más sagrados del islam.
Chaudhry explicó que ya existen tropas paquistaníes desplegadas en Arabia Saudita para contribuir a la seguridad de las ciudades santas. Una ampliación de esa presencia, indicó, dependerá de las necesidades expresadas por las autoridades y la población saudíes.
Las fuerzas armadas de Pakistán aseguraron que ya cuentan con activos militares desplegados en Arabia Saudita
El ministro de Defensa paquistaní, Khawaja Asif, también sostuvo que las circunstancias podrían justificar la aplicación del pacto de defensa. En declaraciones a los medios, afirmó que, si el conflicto continúa agravándose, Pakistán respaldará a Arabia Saudita mediante acciones prácticas y diplomáticas.
Asif explicó que el acuerdo contempla una respuesta de los otros dos países cuando la integridad territorial de uno de los miembros sea vulnerada. El ministro vinculó además la posición de Islamabad con la protección de La Meca y Medina, una cuestión que calificó como una ''obligación religiosa'' para Pakistán.
El pacto todavía se encuentra en proceso de implementación. Pakistán, Arabia Saudita y Turquía trabajan en los mecanismos que permitirán coordinar eventualmente sus fuerzas terrestres, navales y aéreas. Ankara, sin embargo, indicó que hasta ahora no ha recibido una solicitud formal de intervención por parte de Riad.
Un diplomático turco señaló que la cooperación en materia de inteligencia podría resultar más efectiva que una campaña de bombardeos, una postura que refleja la cautela de Ankara ante una posible ampliación del conflicto.
El ministro de Defensa de Pakistán aseguró que el acuerdo firmado con Turquía y Arabia Saudita contempla la intervención de los estados restantes cuando la integridad territorial de alguno se vea vulnerada
La tensión aumentó después de que las defensas aéreas saudíes aseguraran haber derribado un dron hutí al sur de La Meca antes de que ingresara en el espacio aéreo restringido de la ciudad. Los hutíes negaron que hubieran intentado atacar el lugar sagrado.
El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, calificó el supuesto incidente de ''imperdonable'' y aseguró que su país permanece ''hombro con hombro'' junto a Arabia Saudita. La declaración representa un endurecimiento respecto de la posición expresada por el Ministerio de Exteriores paquistaní la semana anterior, cuando afirmó que no se analizaba una respuesta militar directa contra los rebeldes yemeníes.
Por su parte, el líder hutí Abdel-Malik al-Houthi negó cualquier ataque contra La Meca y calificó las acusaciones como una ''mentira atroz''. El movimiento insurgente afirmó que continuará sus operaciones contra instalaciones militares y otros objetivos vinculados con Arabia Saudita.
El primer ministro de Pakistán condenó los ataques hutíes contra la Meca y aseguró que continuará apoyando a Arabia Saudita
Los hutíes también denunciaron que Arabia Saudita llevó a cabo alrededor de 37 ataques aéreos en distintas zonas de Yemen. Según las autoridades del grupo terrorista, los bombardeos provocaron cinco muertos, aunque estas afirmaciones corresponden a fuentes hutíes y no fueron verificadas de manera independiente.
En paralelo, los rebeldes amenazaron con ampliar sus operaciones dentro del territorio saudí y señalaron como posibles objetivos las bases aéreas Rey Khalid y Rey Fahd. La escalada ya ha generado repercusiones internacionales: un ataque nocturno contra la base Rey Fahd habría causado daños a un avión de combate italiano, según declaró el ministro de Defensa de Italia, Guido Crosetto.
La situación coloca a Pakistán ante la posibilidad de asumir un papel más activo en la seguridad del Golfo, mientras Arabia Saudita intenta contener los ataques hutíes sin que, por ahora, exista una solicitud formal para una intervención militar conjunta. El desarrollo del conflicto y cualquier nuevo ataque contra territorio saudí serán determinantes para establecer hasta qué punto Islamabad, Riad y Ankara aplicarán en la práctica su nuevo acuerdo de defensa.
Por otro lado, los terroristas hutíes, respaldados por Irán, aseguraron que continuarán bombardeando posiciones en Arabia Saudita