Tras la publicación de los resultados provisorios de las elecciones presidenciales de Colombia, el presidente comunista Gustavo Petro desconoció públicamente el conteo, generando una masiva polémica y preocupación por el futuro de la democracia colombiana.
A través de un extenso mensaje publicado en su cuenta de X, Petro afirmó que “el llamado conteo transmitido no tiene fuerza vinculante” y aseguró que no aceptará los datos del preconteo.
El mandatario apuntó directamente contra el sistema de escrutinio, al señalar que el software utilizado habría sido "modificado" en reiteradas ocasiones durante los días previos a la elección.
Cepeda y Petro.
“Como presidente no acepto los resultados del preconteo de la firma privada de los hermanos Bautista”, expresó, al tiempo que denunció la supuesta existencia de un padrón paralelo con “800.000 cédulas más de personas que no están en el censo oficial”.
En su mensaje, Petro sostuvo además, sin pruebas, que “las mesas ya impugnadas demuestran que centenares de miles de votos fueron agregados sin existencia de sufragantes”.
Las declaraciones generaron un inmediato impacto político e institucional, ya que implican un desconocimiento de los mecanismos del proceso electoral en Colombia, reconocidos por su transparencia.
Abelardo y Cepeda.
Abelardo denuncia un golpe
Frente a este escenario, el candidato más votado de la jornada, el derechista Abelardo de la Espriella, reaccionó con un contundente discurso en el que advirtió sobre un intento de ruptura del orden democrático.
El dirigente, quien encabezó la primera vuelta con el 43,77% de los votos, sostuvo que el país se enfrenta a un golpe en curso. En un tono firme, De la Espriella llamó a defender la democracia “por la razón o por la fuerza” y aseguró que está dispuesto a “hacerse matar por Colombia” si fuera necesario.
"Como lo ha advertido desde hace años, (Petro) quiere perpetuarse en el poder, desconociendo la libertad del pueblo colombiano. Por eso, invita a romper las normas electorales y él lo hace todo el tiempo. Quiere hacerle campaña a su marioneta, el impedido de Cepeda", denunció.
El candidato también pidió a la comunidad internacional, y especialmente a Estados Unidos, que se mantengan alertas ante la situación institucional del país, ya que se trata de un momento crítico para la democracia colombiana.
Las preocupantes declaraciones de Petro y la reacción de De la Espriella profundizan la polarización política que ya había quedado en evidencia tras los resultados electorales, donde el candidato del oficialismo comunista, Iván Cepeda, quedó en segundo lugar con el 41,08% y deberá enfrentarse en segunda vuelta el próximo 21 de junio.
Este desconocimiento de los resultados por parte del Gobierno de Petro representa una peligrosa señal para la democracia colombiana y el orden constitucional del país.