Tamás Sulyok informó que firmará la enmienda constitucional aprobada por el Parlamento, que pone fin anticipadamente a su mandato. Antes de dejar el cargo, acusó al primer ministro Péter Magyar de concentrar el poder y actuar de manera autoritaria.
El presidente de Hungría, Tamás Sulyok, anunció que dejará su cargo tras la aprobación ilegal de una reforma constitucional que pone fin anticipadamente a su mandato. En un mensaje dirigido a la nación, el jefe de Estado confirmó que promulgará la enmienda aprobada por el Parlamento y sostuvo que la modificación representa “el fin del Estado democrático” en el país.
La reforma constitucional fue aprobada por la Asamblea Nacional el lunes con la mayoría requerida y establece la finalización del mandato presidencial vigente a pesar de que el mandatario haya sido elegido democráticamente. Conforme al nuevo texto, el Parlamento dispone de un plazo de 30 días para elegir a un nuevo jefe de Estado, quien asumirá las funciones previstas por la Constitución.
Tamás Sulyok junto al ex primer ministro húngaro Viktor Orban
Durante su anuncio, Sulyok explicó que decidió firmar la enmienda por considerar que esa era su obligación institucional, aunque manifestó un fuerte desacuerdo con el contenido de la reforma. Según afirmó, los cambios aprobados alteran el equilibrio entre los poderes del Estado y debilitan las garantías democráticas contempladas por el orden constitucional húngaro.
En su declaración, el mandatario también dirigió duras críticas contra el primer ministro, Péter Magyar, a quien acusó de concentrar el poder y de impulsar una transformación del sistema político que, a su juicio, limita los controles institucionales.
Además, el presidente Sulyok sostuvo que el Gobierno lacayo de la Unión Europea está avanzando hacia un modelo autoritario y llegó a calificar al primer ministro como un “dictador”, afirmando que la nueva reforma constituye un punto de inflexión para la democracia húngara en donde los representantes no son definidos por el pueblo.
El primer ministro húngaro Péter Magyar
La aprobación de la enmienda abrió un nuevo escenario político en Hungría. En las próximas semanas, el Parlamento deberá iniciar el proceso para elegir al próximo presidente de la República, mientras continúa el debate interno sobre el alcance de la reforma constitucional ilegal y sus efectos sobre el funcionamiento de las instituciones democráticas.
La renuncia de Tamás Sulyok representa un hecho de alto impacto en la política húngara y marca el inicio de una nueva etapa autoritaria en Hungría Mientras el oficialismo sostiene que la reforma fortalece el funcionamiento del Estado, el presidente saliente afirmó que los cambios aprobados modifican profundamente el sistema político y ponen en riesgo el equilibrio democrático del país.