Karol Nawrocki rechazó dos proyectos aprobados por el Parlamento que buscaban crear contratos de convivencia con efectos legales para parejas no casadas.
El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, vetó dos proyectos de ley que habrían creado un nuevo marco legal para las parejas convivientes, incluidas las del mismo sexo, frustrando una de las principales iniciativas impulsadas por el gobierno del primer ministro Donald Tusk en materia de derechos civiles. La decisión mantiene sin cambios la legislación polaca, que continúa sin reconocer legalmente las uniones entre personas del mismo sexo.
Las iniciativas legislativas proponían la creación de los llamados "contratos de convivencia", un instrumento que habría permitido a dos adultos regular aspectos como la propiedad compartida, el acceso a información médica, la representación en determinadas decisiones personales y cuestiones relacionadas con herencias y funerales.
El primer ministro polaco Donald Tusk
Al anunciar su decisión, Nawrocki sostuvo que las normas eran incompatibles con la Constitución polaca, que define el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer. El mandatario, respaldado por el partido nacionalista Ley y Justicia (PiS), afirmó que la aprobación de estos contratos podía debilitar la protección constitucional de la institución del matrimonio y decidió ejercer su derecho de veto presidencial.
"Como garante de la Constitución, no puedo aceptar una solución que conlleve la pérdida del estatus especial del matrimonio, definido en el artículo 18 de la Constitución como la unión de un hombre y una mujer bajo la protección y el cuidado de la República de Polonia." Afirmó el presidente polaco Karol Nawrocki.
Los proyectos habían logrado reunir el apoyo de todos los partidos que integran la coalición de gobierno, incluido el Partido Popular Polaco (PSL), una fuerza de orientación conservadora que anteriormente había rechazado otras propuestas por considerar que podían equiparar las uniones civiles con el matrimonio. El respaldo del PSL permitió que las iniciativas avanzaran en el Parlamento antes de llegar al despacho presidencial.
El parlamento polaco
La posibilidad de revertir el veto es reducida, ya que el Parlamento necesitaría una mayoría calificada que la coalición gobernante no posee. En consecuencia, los proyectos quedarían archivados salvo que se alcance un nuevo acuerdo político o se presente una propuesta diferente en el futuro.
Polonia continúa siendo uno de los pocos países de la Unión Europea que no reconoce legalmente las uniones entre personas del mismo sexo. La decisión presidencial mantiene vigente el marco jurídico actual y representa un nuevo obstáculo para las reformas impulsadas por el Ejecutivo en materia de derechos civiles, un área en la que el gobierno de Donald Tusk ha encontrado reiteradas dificultades debido a los poderes de veto del presidente.