El régimen de Irán volvió a mostrar señales de provocación. En pleno centro de Teherán, desplegó misiles balísticos en espacios públicos mientras Donald Trump extendía el alto el fuego en la región.
La escena no fue casual. Se trató de una demostración de fuerza en medio de un intento de desescalada liderado por Estados Unidos.
Una puesta en escena con mensaje político
Las imágenes muestran misiles exhibidos en plazas clave como Enghelab. Multitudes se congregaron alrededor, con banderas y consignas.
El despliegue fue cuidadosamente preparado. No fue solo un acto militar, sino una señal política dirigida al exterior.
Mientras Washington busca abrir una instancia de diálogo, Teherán responde mostrando su capacidad ofensiva.
Trump sostiene la tregua pese a la provocación

El alto el fuego fue extendido por decisión de Trump. La medida apunta a generar condiciones para una negociación.
Sin embargo, el régimen iraní evitó respaldar públicamente esa iniciativa. El silencio deja en evidencia que la tregua es, en gran medida, unilateral.
A pesar de esto, Estados Unidos mantiene su estrategia de presión.
Presión económica y militar de EEUU
Desde la Casa Blanca, Trump aseguró que Irán enfrenta un colapso financiero. Señaló que el bloqueo naval está generando pérdidas millonarias.
El cerco incluye restricciones clave en rutas comerciales como el estrecho de Ormuz.









