Una investigación reciente encendió alarmas en América Latina al revelar la existencia de redes de reclutamiento clandestinas que están captando ciudadanos de la región con falsas promesas laborales para enviarlos al frente de guerra en Rusia. El fenómeno afecta especialmente a países como El Salvador, Colombia y Cuba, donde decenas de personas han sido víctimas de este esquema.
El mecanismo comienza con ofertas de trabajo aparentemente legítimas, muchas veces vinculadas a seguridad privada o empleos en zonas petroleras, con salarios que pueden alcanzar los 2.600 dólares mensuales. Sin embargo, una vez que los reclutados aceptan y viajan, la realidad cambia drásticamente.












