La Asamblea Nacional de Francia aprobó el viernes 30 de octubre una enmienda al proyecto de presupuesto para 2027 que establece un impuesto de 0,055 euros por cada gigabyte de datos enviado a los usuarios franceses. La propuesta, impulsada por el diputado socialista Laurent Lhardit, apunta principalmente a grandes proveedores de contenidos digitales.
El mecanismo establece que las empresas responsables de transmitir los datos deberán pagar la tasa. Los proveedores de Internet tendrán que medir los volúmenes enviados por cada compañía y transmitir información consolidada y anonimizada a las autoridades fiscales, bajo la supervisión del organismo regulador de las telecomunicaciones y de la administración tributaria.













