El decreto de regularización masiva de inmigrantes ilegales, impulsado por el gobierno socialista de Pedro Sánchez ha provocado un efecto llamada sin precedentes. A tan solo 15 días de que expire el plazo el próximo 30 de junio, las cifras oficiales confirman el caos administrativo y el descontrol en las fronteras españolas.
Según datos adelantados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, dirigido por Elma Saiz, ya se han contabilizado 900.000 solicitudes de extranjeros que buscan legalizar su estatus, lo que supone un nuevo récord histórico para el país. De esta masa de peticiones, cerca de 360.000 ya han sido admitidas a trámite, permitiendo a los solicitantes comenzar a trabajar de forma inmediata bajo el beneplácito de la Secretaría de Estado de Migraciones.












