En medio de la ola de protestas y bloqueos que afecta a Bolivia desde hace semanas, el presidente Rodrigo Paz anunció una propuesta para regular de manera más precisa la aplicación del estado de excepción y denunció que organizaciones vinculadas al narcotráfico estarían financiando parte de las movilizaciones lideradas por el ex dictador Evo Morales que buscan desestabilizar a su gobierno.
Según explicó el mandatario, la iniciativa pretende establecer reglas claras para la actuación de las Fuerzas Armadas y las fuerzas de seguridad cuando el país enfrente situaciones de grave alteración del orden público. Paz sostuvo que actualmente existe incertidumbre jurídica respecto al alcance de las facultades estatales durante crisis de gran magnitud y que es necesario modernizar la legislación para garantizar la defensa del orden constitucional.

El presidente también lanzó una de sus acusaciones más fuertes desde el inicio de la crisis. Afirmó que existen indicios de que grupos ligados al narcotráfico estarían aportando recursos económicos para sostener los bloqueos y las protestas que desde hace semanas paralizan distintas regiones del país. De acuerdo con el gobierno, la presencia de intereses criminales detrás de algunas movilizaciones explicaría la capacidad logística y financiera observada en determinados puntos de conflicto.









