Rusia anunció una tregua unilateral para los días 8 y 9 de mayo, en el marco de las celebraciones por el Día de la Victoria, una de las fechas más importantes en el calendario político y simbólico del Kremlin. Sin embargo, la medida estuvo acompañada de una fuerte advertencia hacia Ucrania, lo que mantiene la tensión en niveles elevados.
El presidente Vladimir Putin impulsó este cese temporal de hostilidades con el objetivo de garantizar el desarrollo de los actos conmemorativos en Moscú, especialmente el tradicional desfile militar en la Plaza Roja. El gobierno ruso espera que Ucrania adopte una medida similar y respete la pausa en los combates.













