El gobierno de Vladimir Putin aclaró que la visita de su enviado de inversiones a Washington, no significa una reanudación de charlas por la paz.
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El Kremlin aseguró este viernes que la visita a Estados Unidos de Kirill Dmitriev, enviado especial de inversiones del presidente Vladimir Putin, no implica la reanudación de las negociaciones de paz sobre Ucrania, pese a información que apuntaba a contactos con miembros de la administración del presidente Donald Trump.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, negó categóricamente que la presencia de Dmitriev en territorio estadounidense esté vinculada a conversaciones sobre un posible acuerdo para poner fin a la guerra en Ucrania. ''Kirill Dmitriev no está negociando un arreglo en Ucrania, y esto no constituye una reanudación de las negociaciones'', afirmó durante su rueda de prensa diaria.
Según Peskov, el enviado ruso lidera un grupo de trabajo centrado exclusivamente en asuntos económicos y de inversión, y su agenda en Washington se enmarca únicamente en ese ámbito. ''Él continúa trabajando dentro de ese grupo de cuestiones económicas'', subrayó el portavoz, intentando disipar las especulaciones sobre un eventual reinicio del diálogo político entre Moscú y Washington respecto al conflicto.
Dmitriev, director ejecutivo del Fondo Ruso de Inversión Directa, se ha convertido en una figura clave de los contactos económicos entre Rusia y Estados Unidos en los últimos meses, especialmente tras el regreso de Trump a la Casa Blanca. Ha realizado varias visitas al país para tratar temas como cooperación financiera y posibles alivios de sanciones, aunque hasta ahora esas conversaciones no han producido resultados concretos ni avances significativos.
El encargado de negocios para con Washington del gobierno de Putin, realizó un viaje al país de carácter económico y comercial
La aclaración del Kremlin llega en un momento en el que las negociaciones para poner fin a la guerra en Ucrania permanecen estancadas. Moscú sostiene que el proceso diplomático está en pausa debido a factores internacionales, incluyendo la atención de la comunidad global en otras crisis, lo que ha reducido el impulso hacia una mesa de diálogo formal.
En paralelo, el presidente ruso Vladimir Putin anunció el jueves un alto el fuego de 32 horas con motivo de la Pascua ortodoxa, medida que calificó como un gesto de carácter humanitario. El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenski, indicó que Kiev respetaría la tregua temporal. Sin embargo, desde el Kremlin insisten en que este tipo de iniciativas no sustituyen un acuerdo de paz integral y duradero.
Peskov reiteró que la posición de Rusia es clara: el objetivo no es únicamente un cese de hostilidades, sino la consecución de una paz estable a largo plazo. ''No queremos un alto el fuego, queremos la paz'', señaló, añadiendo que dicha paz podría alcanzarse si Ucrania adopta las decisiones que Moscú considera necesarias para avanzar hacia una solución política.
Vladimir Putin anunció un cese de hostilidades debido a la celebración de las Pascuas Ortodoxas
Mientras tanto, los contactos económicos encabezados por Dmitriev siguen funcionando como uno de los pocos canales abiertos entre Moscú y Washington, en un contexto de fuertes tensiones geopolíticas. No obstante, la insistencia del Kremlin en desvincular estas conversaciones comerciales de cualquier negociación sobre Ucrania refleja la falta de avances concretos hacia una resolución del conflicto.
En este escenario, la combinación de gestos humanitarios temporales, como el alto el fuego de Pascua, y la ausencia de diálogo político sustantivo evidencia que el proceso de paz continúa paralizado. Por ahora, las posiciones entre Rusia y Occidente siguen alejadas, mientras las iniciativas económicas y diplomáticas avanzan en paralelo sin converger en un marco de negociación claro sobre el fin de la guerra.