Rusia y Ucrania llevaron adelante un nuevo intercambio de prisioneros de guerra, en una de las pocas instancias de cooperación directa entre ambos países desde el inicio del conflicto. El canje incluyó a 193 detenidos, en una operación que fue confirmada por autoridades de ambas partes.
Este tipo de acuerdos se ha mantenido a lo largo de la guerra como un canal limitado pero activo de negociación, generalmente mediado por organismos internacionales. Aunque los enfrentamientos continúan en distintos frentes, los intercambios de prisioneros se han convertido en una de las pocas áreas donde existe coordinación entre Moscú y Kiev.












