Las fuerzas de seguridad de El Salvador iniciaron el lunes 2 de noviembre su primera gran ofensiva terrestre contra las pandillas que controlan sectores del territorio haitiano. Los militares avanzaron con vehículos blindados y fusiles de asalto por la llanura de Cul-de-Sac, al noreste de Puerto Príncipe, con el objetivo de desarticular las estructuras de 400 Mawozo y Chen Mechan, dos de las organizaciones criminales que operan en las inmediaciones de la capital.
La operación representa una nueva etapa en la intervención salvadoreña, que hasta entonces se había concentrado principalmente en tareas de búsqueda, patrullaje y seguridad. Según medios haitianos, los enfrentamientos dejaron al menos diez integrantes de las pandillas muertos, aunque las cifras difundidas localmente no habían sido confirmadas de manera independiente.













