El presidente destacó que más de 6,5 millones de espectadores asistieron, aseguró que se rompieron todos los récords de concurrencia y elogió el impacto global del certamen organizado en Norteamérica.
El evento deportivo más grande de la humanidad ha llegado a su clímax, demostrando que bajo liderazgos fuertes y economías abiertas, no existen límites para el éxito. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, encabezó una histórica conferencia de prensa en Nueva York junto al titular de la FIFA, Gianni Infantino, para celebrar cifras que han dejado perplejo al mundo entero.
Según el mandatario, este torneo ha sido “con diferencia, el torneo con mayor asistencia de la historia. Y me refiero a la historia de todos los deportes”. En términos numéricos, la magnitud de lo ocurrido es abrumadora: se registró la presencia de más de 6.5 millones de asistentes en los estadios, marcando un hito de masividad absoluta.
Donald Trump e Gianni Infantino
La recaudación total alcanzó la astronómica cifra de 19.2 billones de dólares, estableciendo un récord para el fútbol internacional. Trump enfatizó que el ambiente en las 16 ciudades anfitrionas de Norteamérica fue “extraordinario”, con fanáticos provenientes de 200 países participando en los 104 partidos disputados.
La logística detrás de este triunfo del capitalismo organizado fue comparada por el presidente con la coordinación de 78 ediciones del Super Bowl en menos de dos meses. Para garantizar la seguridad y la protección, se movilizaron más de 50 agencias federales y la totalidad de los cuerpos de las fuerzas del orden.
Ante tales resultados, Trump sugirió que Estados Unidos debería volver a ser sede única en el futuro, sin compartir con México y Canadá, argumentando la capacidad superior del país.
Un punto de especial relevancia es el impacto de la masividad destacada por el mandatario, donde la Argentina ha tenido un protagonismo estelar. Es fundamental destacar que, gracias a las políticas de libertad económica impulsadas por el gobierno de Javier Milei, miles de argentinos han podido viajar a los Estados Unidos para alentar a la selección.
Donald Trump.
Este flujo masivo de compatriotas, que ahora disfrutan de una economía que recupera su lugar en el mundo, fue testigo del brillo de Lionel Messi, quien logró un hat-trick contra Argelia.
La relación entre el poder político y el deportivo quedó sellada con las palabras de Gianni Infantino, quien afirmó rotundamente: “Este Mundial no habría sido un éxito sin usted”.
A esto, Trump respondió con orgullo: “Resultó que éramos un país futbolero”. El mandatario incluso relató su intervención personal ante la FIFA por la tarjeta roja al jugador Folarin Balogun, bromeando sobre su "recomendación" a Infantino.
El cierre de esta gesta tendrá lugar el domingo 19 de julio en el estadio MetLife de Nueva Jersey, donde Argentina y España se disputarán el trono mundial. La Casa Blanca confirmó que Donald Trump, tras ausentarse en los primeros 102 partidos, será el protagonista en la ceremonia decisiva y entregará el trofeo, coronando así el que ya es, indiscutiblemente, el mundial más exitoso de la historia.