El presidente ucraniano aseguró que la ofensiva alcanzó instalaciones energéticas, aeródromos, un sistema de misiles y estructuras utilizadas para lanzar drones contra territorio ucraniano.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, afirmó este miércoles que las fuerzas ucranianas atacaron 16 objetivos en territorio ruso durante las últimas 24 horas, en una nueva escalada de las operaciones de largo alcance de Kiev contra instalaciones consideradas estratégicas para el esfuerzo militar.
Según Zelensky, los blancos alcanzados incluyen instalaciones vinculadas con la industria petrolera y energética, aeródromos militares, un sistema de misiles y estructuras utilizadas para el lanzamiento de drones. El mandatario sostuvo que estos ataques forman parte de una estrategia destinada a reducir la capacidad de Rusia para continuar atacando ciudades e infraestructura ucranianas.
Un dron militar ucraniano junto a un lanzador de misiles antiaéreos
Entre los objetivos mencionados se encuentran instalaciones petroleras que, según Kiev, contribuyen al financiamiento de la maquinaria bélica rusa. Zelensky volvió a poner el foco en la denominada “billetera petrolera” de Rusia, argumentando que golpear su infraestructura energética permite ejercer presión sobre los recursos destinados a sostener la guerra.
La ofensiva también incluyó aeródromos y capacidades militares rusas, con el objetivo de afectar aeronaves y sistemas utilizados para realizar operaciones contra Ucrania. Kiev ha incrementado durante los últimos meses el empleo de drones de largo alcance capaces de alcanzar instalaciones situadas a cientos de kilómetros de la línea del frente.
La campaña ucraniana se ha extendido progresivamente hacia el interior del territorio ruso. En las últimas semanas fueron atacadas refinerías, depósitos de combustible, instalaciones industriales y centros logísticos.
Uno de los ejemplos más recientes fue el ataque contra instalaciones de Wildberries, uno de los mayores operadores de comercio electrónico de Rusia. Un incendio registrado en uno de sus centros logísticos en la región de Tambov afectó una superficie superior a 100.000 metros cuadrados, según las autoridades regionales.
La nueva ofensiva se produce además después de varios ataques rusos contra territorio ucraniano. Zelensky ha prometido responder a estos ataques y sostiene que Ucrania necesita aumentar la presión sobre las capacidades militares y económicas de Moscú.
Un centro logístico ruso después de un ataque ucraniano
El mandatario ucraniano también ha defendido públicamente la ampliación de las operaciones contra objetivos situados dentro de Rusia, argumentando que la capacidad de Kiev para atacar instalaciones que contribuyen directamente a la guerra constituye un elemento fundamental de su estrategia de defensa.
Los ataques de las últimas 24 horas muestran así una nueva dimensión del conflicto: mientras Rusia mantiene una intensa campaña de misiles y drones contra ciudades e infraestructura ucraniana, Kiev busca llevar la guerra cada vez más lejos del frente, golpeando instalaciones energéticas, militares y logísticas dentro de territorio ruso.