El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, afirmó que la campaña contra Irán “aún no ha terminado”, en un contexto de negociaciones indirectas entre Washington y Teherán para alcanzar un posible alto el fuego en Islamabad.
Sus declaraciones reflejan una postura firme por parte de Jerusalén, que insiste en consolidar los logros estratégicos obtenidos en los últimos meses.
“Irán quería eliminarnos. Ahora está luchando por sobrevivir. Aún tenemos más por hacer”, sostuvo Netanyahu, subrayando lo que describió como un cambio profundo en la dinámica regional.
Según el mandatario, Israel fue “el primero en romper la barrera del miedo” al actuar directamente contra objetivos iraníes, en operaciones que —afirmó— debilitaron significativamente al régimen.

Netanyahu aseguró que la presión militar ha generado tensiones internas en Teherán, al tiempo que ha reducido de manera sostenida su capacidad ofensiva. “El régimen iraní está rogando por un alto el fuego; hay conflictos internos entre sus líderes”, declaró.








