En un momento de máxima tensión en Medio Oriente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, adoptó una postura firme frente a las amenazas a la navegación internacional en el estratégico Estrecho de Ormuz.
A través de un mensaje público, anunció que ha ordenado a la Marina estadounidense “disparar y eliminar” cualquier embarcación que intente colocar minas en la zona, una advertencia directa frente a las acciones desestabilizadoras atribuidas a Irán.
El Estrecho de Ormuz, por donde transita una porción significativa del suministro energético global, ha sido prácticamente bloqueado por Teherán desde el inicio de las operaciones militares conjuntas de Estados Unidos e Israel en febrero.

Aunque Washington no ha confirmado de manera concluyente la colocación de minas por parte de buques iraníes, sí ha dejado claro que no esperará a que la amenaza se materialice: dragaminas estadounidenses ya operan en la zona, y Trump ha ordenado triplicar esas tareas.








