No obstante, las posiciones siguen siendo distantes. Israel insiste en que sin el desarme completo de Hezbollah no habrá paz posible, mientras que del lado libanés la prioridad inmediata es lograr algún tipo de alto el fuego.
El presidente del Líbano, Joseph Aoun, expresó su esperanza de que la reunión abra la puerta a negociaciones directas, aunque reclamó el cese de las operaciones militares israelíes.
En paralelo, Israel ha reducido su actividad militar en el Líbano tras el reciente alto el fuego con Irán, en coordinación con el presidente estadounidense Donald Trump. Aun así, funcionarios israelíes remarcan que no existe un alto el fuego con Hezbollah y que cualquier amenaza será respondida.
Entre la cautela y el escepticismo, el encuentro podría sentar las bases de un proceso diplomático impensable hasta hace poco. Todo dependerá de si las palabras logran traducirse en hechos.