De acuerdo con fuentes militares, antes del inicio de la operación se estimaba la presencia de al menos 150 operativos de Hezbollah en el área, incluyendo miembros de su fuerza de élite Radwan. La mayoría ha sido eliminada o dispersada, mientras que decenas de instalaciones utilizadas con fines militares han sido destruidas y cientos de armas incautadas.
Las FDI también informaron que, desde el inicio de la ofensiva, no se han detectado lanzamientos de cohetes desde Bint Jbeil hacia territorio israelí, lo que sugiere una reducción significativa de la capacidad operativa del grupo en la zona.
No obstante, las tropas han enfrentado ataques esporádicos, incluidos disparos de cohetes y armas ligeras, que han dejado varios soldados heridos.
Mientras tanto, en el plano diplomático, se espera que representantes de Israel y Líbano mantengan conversaciones en Washington en los próximos días. Israel ha dejado claro que continuará sus operaciones contra Hezbollah, al considerar que el grupo violó el alto el fuego previo y sigue representando una amenaza directa para su seguridad.