Petróleos Mexicanos (Pemex), la empresa más endeudada del mundo, vuelve a estar en el centro del escándalo. La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) denunció posibles actos de corrupción en los mecanismos para liberar pagos a proveedores.
El organismo empresarial señaló que la petrolera nacional estaría exigiendo “aportes” extraoficiales o tratos indebidos para agilizar procesos administrativos, en un entorno donde el desorden financiero y la opacidad reinan. Pemex se ha convertido en una cueva de irregularidades, amparada por el gobierno de Morena, que en lugar de sanear sus finanzas, la ha vuelto aún más ineficiente y riesgosa.

El costo de hacer negocios con Pemex
El presidente nacional de Coparmex, José Medina Mora, alertó sobre las malas prácticas que enfrentan los proveedores al intentar cobrar sus facturas. De acuerdo con el líder empresarial, los pagos se retrasan sin justificación, y para liberarlos se presentan condiciones poco claras, sospechosas o arbitrarias.
“Nos preocupa que los pagos no se realicen de forma institucional. Parece que se está fomentando una cultura de corrupción dentro de la empresa del Estado”, advirtió Medina Mora.
Esta denuncia cobra relevancia en un momento en que la deuda de Pemex supera los 100 mil millones de dólares, convirtiéndola en un peso muerto para la economía mexicana.

Ineptitud obradorista convertida en crisis financiera nacional
Durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, Pemex fue presentado como el “orgullo nacional” y piedra angular de su política energética. Sin embargo, lejos de fortalecerse, la petrolera fue saqueada desde dentro, usada políticamente y hoy es sinónimo de deuda, pérdidas y corrupción.










