La crisis del transporte público en N. L. ha alcanzado niveles críticos, afectando a miles de usuarios que dependen diariamente de camiones, metro y taxis para desplazarse.
La escasez de unidades el aumento en las tarifas asi como la deficiencia en el servicio. Han generado un malestar generalizado en la población mientras que las autoridades estatales no han logrado dar soluciones concretas.
Déficit de unidades y largas esperas
Uno de los principales problemas es la falta de camiones urbanos, lo que ha provocado largos tiempos de espera en paradas y terminales.
Actualmente, muchas rutas operan con menos unidades de las necesarias, lo que obliga a los pasajeros a esperar hasta una hora para abordar un camión.

A pesar de los anuncios del gobierno estatal sobre la llegada de nuevas unidades, los ciudadanos denuncian que la falta de transporte persiste.
Además, el Metrorrey ha enfrentado múltiples fallas mecánicas y retrasos, lo que complica aún más la movilidad en la zona metropolitana.
Tarifas elevadas y servicio deficiente
Otro aspecto que ha generado indignación es el costo del transporte público. En los últimos meses, se han registrado aumentos en las tarifas, con la justificación de mejorar el servicio.









