El gobierno federal continúa acumulando una deuda millonaria con la industria farmacéutica, generando incertidumbre en un sector crucial para la salud pública.
Según Rafael Gual, director general de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma), el saldo pendiente asciende a 8,000 millones de pesos.
A pesar de haber abonado 4,000 millones de pesos, lo que representa apenas un tercio del monto total adeudado, no hay una fecha definida para la liquidación completa.

Una deuda que el actual gobierno arrastra del anterior
Este problema financiero se arrastra desde la desaparición del Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI), organismo creado por la actual administración y que terminó por ser un fracaso operativo.
A casi dos años de su extinción, la deuda persiste, afectando la relación entre el gobierno y la industria farmacéutica. Gual ha manifestado su esperanza de que el proceso de conciliación de facturas y entregas avance, pero reconoce que el saldo pendiente sigue siendo una cifra considerable que requiere pronta atención.

Por su parte, Eduardo Clark, subsecretario de Integración y Desarrollo del Sector Salud, aseguró que los pagos son una “prioridad”, aunque los hechos demuestran que el rezago sigue siendo significativo.










