Meta estaría desarrollando su propio servicio de computación en la nube, según información que circula en los medios especializados. Esta movida permitiría a la compañía aprovechar las fuertes inversiones que ya hizo en infraestructura para entrenar y correr sus modelos de inteligencia artificial.
Tradicionalmente, Meta financió sus apuestas en gafas inteligentes y realidad virtual con los ingresos de su negocio publicitario. Ahora, vender infraestructura en la nube podría convertirse en una nueva fuente de ingresos importante.
De concretarse, esto colocaría a Meta en competencia directa con líderes del sector como Amazon Web Services y Google Cloud, e incluso con el reciente jugador SpaceX.
Oportunidades en el mercado de la IA
El negocio de cloud que planea Meta podría incluir varios servicios. Entre ellos, ofrecer acceso a sus modelos de IA corriendo en su propia infraestructura o alquilar el poder de cómputo de sus data centers a otras empresas que necesiten entrenar sus algoritmos.

Esta estrategia ayudaría a recuperar parte de lo invertido en su ambicioso plan de IA. La compañía ya se comprometió a destinar unos 600 mil millones de dólares en Estados Unidos hasta 2028 para estos desarrollos.
Además, Meta creó en enero el proyecto Meta Compute, enfocado en data centers e inteligencia artificial, que estaría al frente del desarrollo de este nuevo negocio de nube.
La empresa también realizó contrataciones clave para fortalecer su equipo de superinteligencia artificial, lo que muestra el nivel de compromiso con esta área.
Avances en modelos de IA y wearables
Por ahora, el modelo Muse Spark de Meta está disponible de forma gratuita para usuarios de Facebook, WhatsApp, Instagram y la app de Meta AI. Solo pagando una suscripción se desbloquean límites más altos para generar imágenes y acceso a razonamiento más avanzado.
La integración de esta nueva IA en dispositivos wearables ya está en marcha, empezando por las Meta Glasses recientemente anunciadas.
Al igual que Google, Meta trabaja en agentes de IA capaces de manejar tareas personales y profesionales en nombre de los usuarios. Estos avances podrían potenciar aún más el valor de su ecosistema.