Los empleados de la división de chips de Samsung hicieron un reclamo. La empresa logró un boom de productividad gracias a la inteligencia artificial y los centros de datos. Esto deribó en que los empleados de ese sector reclamen una mejora en sus ingresos. Finalmente la compañía acordó pagar bonos importantes.
El acuerdo alcanzado establece que los trabajadores de semiconductores recibirán un bono promedio de unos 340.000 dólares. Esto representa una cifra extraordinaria y evita un paro que podría haber complicado el suministro global de memorias.
Samsung es el mayor fabricante de chips de memoria del mundo y sus productos son clave para todo: desde celulares y autos eléctricos hasta las GPUs que alimentan los sistemas de IA. La demanda supera ampliamente la oferta y eso disparó los resultados de la empresa.
El oro de las memorias
La capitalización bursátil de Samsung ya superó el billón de dólares. Su división de semiconductores vio multiplicarse sus beneficios por 48 en el primer trimestre. Es uno de los años más rentables de su historia, impulsado directamente por el auge de la IA.
Los ingenieros de esa área van a recibir primas de hasta 400.000 dólares. En total, los 28.000 empleados de semiconductores se repartirán el 40% del monto destinado a bonos.
Tensiones internas y divisiones sindicales
El acuerdo llegó justo a tiempo. Faltaban solo 90 minutos para que comenzara una huelga indefinida que habría afectado las cadenas de suministro en un momento crítico para la industria de la IA. Evitar ese escenario fue clave para Samsung y para todo el sector tecnológico.
Los chips de memoria se convirtieron en oro puro gracias al crecimiento explosivo de los centros de datos. Otras empresas como SK Hynix y Micron también rompieron la barrera del billón de dólares de capitalización bursátil por el mismo motivo.