En un país donde la política fue sinónimo de gasto sin control, Milei se presenta como el punto de quiebre: un presidente que se atreve a recortar el gasto público sin temor a las consecuencias electorales. No sólo desafía el statu quo, sino que además, lo hace con una hoja de ruta anclada en principios económicos sólidos.
Dolarización endógena, desregulación y confianza: los pilares de un nuevo paradigma económico
Uno de los puntos más innovadores del discurso fue la explicación de una “dolarización endógena”, es decir, una transición natural hacia una economía donde el peso deje de ser moneda sin necesidad de imponer una ley de convertibilidad forzada. A diferencia de propuestas rígidas del pasado, la idea de Milei parte de un principio básico: si el Banco Central deja de emitir y el mercado confía en la estabilidad macroeconómica, los propios agentes económicos elegirán espontáneamente utilizar una moneda dura.













