La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) emitió una alerta nacional luego de que un hospital de Rosario denunciara la desaparición de una fuente de calibración de cesio-137 utilizada en procedimientos de medicina nuclear.
Según la información oficial, el material se encontraba almacenado dentro de un contenedor cilíndrico de plomo de entre dos y tres centímetros de espesor, diseñado precisamente para bloquear la radiación y evitar cualquier riesgo para las personas.
La denuncia fue presentada el martes 16 de junio, cuando se detectó la faltante del dispositivo que había sido utilizado por última vez el 12 de junio.
El riesgo para la población es prácticamente nulo
A pesar de algunos titulares alarmistas, especialistas remarcan que no existe un riesgo significativo para la población.
La fuente sustraída consiste en una pequeña cantidad de cesio-137 en forma de gel, contenida en un envase plástico sellado y protegida por un blindaje de plomo.
Además, su actividad radiactiva es extremadamente baja, inferior a los 70 microcuries, un nivel muy reducido en comparación con otras fuentes utilizadas en medicina e industria.
Mientras el encapsulado permanezca intacto, la posibilidad de contaminación o exposición peligrosa es prácticamente inexistente.

Las dudas apuntan a los protocolos de seguridad del hospital
Más allá del escaso riesgo radiológico, el episodio generó preocupación por las condiciones bajo las cuales era almacenado el material.
De acuerdo con la denuncia, la cápsula permanecía guardada sobre una mesada dentro de una caja de plomo sin llave de seguridad, una situación que podría ser considerada una violación de los protocolos de salvaguardia exigidos para este tipo de elementos.
La propia presentación judicial indica que el acceso al laboratorio estaba restringido a cuatro personas, aunque aún no se pudo determinar quién manipuló por última vez la fuente radiactiva antes de su desaparición.
La principal preocupación de las autoridades regulatorias no es la peligrosidad inmediata del material, sino la posible existencia de fallas en los mecanismos de custodia y control.








