En Córdoba, el ejercicio combinado “Daga Atlántica” marcó un hito en la relación bilateral al reunir a fuerzas especiales en maniobras con certificación internacional de la OTAN y la ONU.
En un giro histórico para la soberanía y la defensa nacional, la Argentinay los Estados Unidos sellaron un nuevo nivel de cooperación militar mediante el ejercicio combinado “Daga Atlántica”, el primero de gran magnitud entre ambas naciones bajo la actual administración.
Este despliegue de fuerza y coordinación, realizado en la IV Brigada Aerotransportada de Córdoba, representa el firme compromiso del Gobierno con la excelencia profesional y la inserción de nuestras Fuerzas Armadas en los estándares internacionales más exigentes.
Ejercicio combinado “Daga Atlántica“
El evento contó con la presencia de la plana mayor del Gobierno, encabezada por el ministro de Defensa, Teniente General Carlos Presti, y el embajador estadounidense, Peter Lamelas. Acompañaron este hito los ministros Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado), Pablo Quirno (Relaciones Exteriores) y Mario Lugones (Salud), junto a legisladores como el libertario Carlos Zapata, demostrando el apoyo unánime de la gestión de Javier Milei a la reconstrucción del aparato de defensa.
La operación simuló con éxito la recuperación del canal de Panamá y el rescate de rehenes. En una demostración de eficiencia letal, una dotación de más de 50 uniformados argentinos —bajo supervisión del Comando de Operaciones Especiales del Comando Sur de los Estados Unidos (Socsouth) y la Universidad Conjunta de Operaciones Especiales (JSOU)— ejecutó la misión con “precisión milimétrica” en menos de 5 minutos.
Durante la maniobra se efectuaron aproximadamente 25.000 disparos desde fusiles y vehículos de combate, consolidando un nivel de adiestramiento que el ministro Presti calificó como “un salto de calidad”.
Un hecho sin precedentes para la historia militar argentina fue el reconocimiento internacional obtenido: los uniformados participantes recibieron un diploma con certificación internacional de la OTAN y la ONU. Además, en un gesto de confianza suprema por parte de Washington, los militares locales tuvieron el control total de la situación, algo inusual en operativos regionales.
Carlos Pestri
Al respecto, el ministro Carlos Presti destacó: “esta fue la primera vez que los elementos argentinos tomaron el mando de esa organización”. El ministro añadió con orgullo que los americanos “valoran mucho la capacidad intelectual y de planeamiento de nuestros oficiales y suboficiales, tal vez por encima del resto de Sudamérica”.
Este ejercicio es el preludio de un ambicioso plan de reequipamiento y modernización que dejará atrás el equipamiento de hace 35 años. Para el año 2028, se proyecta un despliegue masivo que incluirá:
La operatividad total de los aviones F-16 y vehículos Strykers recientemente adquiridos.
La incorporación de helicópteros Black Hawk versión Lima, cuyas primeras 2 unidades (de un total de 4) podrían arribar antes de fin de año.
El uso de aeronaves como el Hércules C130, el Embraer ERJ, el avión P3 Orion y el Patrullero Oceánico ARA “Contraalmirante Cordero”.
Finalmente, el ministro Presti subrayó el valor del capital humano recuperado por esta gestión: “lo más valioso es mostrar que las Fuerzas Armadas de Argentina tienen un capital humano muy grande... poder acceder a esas experiencias de guerras reales es muy importante”, en referencia a la formación recibida por veteranos de guerra estadounidenses durante la jornada. Con la mira puesta en el ejercicio PANAMAX 2026, la Argentina de Milei camina firme hacia la vanguardia de la seguridad hemisférica.