La candidata argentina a astronauta de la NASA, Noel de Castro, cuestionó el manejo de los recursos destinados durante el kirchnerismo al desarrollo de la industria espacial argentina y puso como ejemplo el Proyecto Tronador.
Tronador es el programa espacial argentino liderado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) que busca desarrollar cohetes lanzadores propios para colocar satélites en órbita.
El lanzador comenzó formalmente sus fases de prueba durante la presidencia de Néstor Kirchner y que, a pesar de los millones de dólares invertidos, nunca llegó a terminarse.
Noel de Castro.
Durante una entrevista, Castro comparó los recursos destinados al proyecto argentino con el costo que tuvo el primer cohete desarrollado por la empresa privada SpaceX. La enorme diferencia refleja el nivel de recursos que recibió durante años la agencia espacial argentina y el desastroso resultado obtenido con esas inversiones.
"Creo que la agencia espacial argentina tuvo muchos recursos por mucho tiempo que fueron mal utilizados", afirmó la candidata.
Para dimensionar su planteo, Castro tomó como referencia a la compañía fundada por Elon Musk y señaló: "Para darte una idea, el primer cohete que armó SpaceX costó 90 millones de dólares".
A partir de esa comparación, apuntó directamente contra el desarrollo del Tronador y cuestionó el destino de los fondos utilizados para intentar llevar adelante el proyecto.
"Argentina empezó a construir un lanzador que se llama Tronador, que nunca llegó a nada, y se gastaron 600 millones de dólares. Y no existe", sostuvo.
El planteo de Castro se concentró en la diferencia entre ambos proyectos. Mientras que el primer cohete de SpaceX demandó USD 90 millones, el desarrollo argentino del Tronador consumió alrededor de USD 600 millones, sin que finalmente el lanzador llegara a concretarse.
La candidata también explicó cuál era el objetivo original del proyecto argentino y lo vinculó con los primeros pasos de SpaceX dentro de la actividad espacial.
"El proyecto era para llevar nanosatélites a órbita, parecido a como empezó SpaceX. Pero ahí te das cuenta de lo que pasa en la industria espacial argentina", afirmó.
El contraste entre el resultado del programa argentino y el desarrollo inicial de SpaceX permite observar el fracaso que sufrió el programa de la industria espacial nacional y el despilfarro en el uso de sus recursos.
"Acá con 90 millones construyeron SpaceX", concluyó la candidata argentina a astronauta de la NASA.