La política de reducción del gasto público impulsada por el presidente Javier Milei también alcanzó al Congreso de la Nación. En los dos años y medio de gestión libertaria, la planta total de personal de ambas cámaras se redujo un 25%, con la eliminación de 2.618 puestos de trabajo, según un relevamiento sobre los datos oficiales.
Entre fines de 2023 y julio de 2026, el Congreso pasó de tener 10.275 empleados a 7.657, una disminución que acompaña el programa de ajuste del Estado promovido por el Gobierno nacional para reducir el gasto político y ordenar las cuentas públicas.
Más de 2.600 empleados menos en el Congreso
Los datos muestran que tanto la Cámara de Diputados como el Senado redujeron significativamente su dotación de personal, aunque con mecanismos diferentes.
La Cámara de Diputados pasó de 5.281 empleados a 3.824, lo que representa una baja de 1.457 trabajadores, equivalente al 28% de su planta.
En tanto, el Senado redujo su personal de 4.994 a 3.833 agentes, una disminución de 1.161 puestos, equivalente al 23%.
En conjunto, ambas cámaras convergieron hacia una estructura mucho más reducida que la existente durante el último año del gobierno de Alberto Fernández, cuando el Congreso alcanzó uno de los niveles más altos de empleo público de su historia reciente.
Diputados concentró el ajuste en contratos políticos
En la Cámara baja, el mayor recorte se produjo sobre las modalidades de contratación más vinculadas a la actividad política.













