El juicio por el caso Los Sauces, que involucra a Cristina Kirchner, Máximo Kirchner y empresarios vinculados al kirchnerismo, reveló nuevos detalles sobre las presuntas maniobras de lavado de dinero realizadas a través de la inmobiliaria familiar. Según el requerimiento de elevación a juicio leído ante el Tribunal Oral Federal 5 (TOF 5), Lázaro Báez y Cristóbal López concentraron el 88% de la facturación de la compañía, mediante contratos de alquiler que registraron sobreprecios de hasta el 148,53%.
La acusación fiscal sostiene que Los Sauces S.A. fue utilizada por Néstor y Cristina Kirchner, junto con su hijo Máximo, como una sociedad destinada a canalizar fondos de origen ilícito bajo la apariencia de operaciones inmobiliarias legítimas. Entre enero de 2009 y marzo de 2016, la empresa facturó $29.362.422,30, de los cuales $25.968.042,30 provinieron de los conglomerados empresariales de Báez y López, ambos contratistas del Estado durante las administraciones kirchneristas.














