En el marco de la audiencia de control de detención que culminó con seis meses de prisión preventiva para ambos acusados, la madre de Ángel y su pareja dieron su versión de los hechos. En una causa que acumula elementos cada vez más comprometedores, ambos se declararon inocentes y negaron haber ejercido violencia sobre el niño.
Maicol González, padrastro del menor, tomó la palabra y sostuvo que jamás existieron los maltratos denunciados. Según afirmó, las versiones sobre agresiones físicas son “barbaridades” y aseguró que al niño se lo corregía “como a cualquier nene”, quitándole objetos o privilegios, en un intento de restar gravedad a las acusaciones.

En la misma línea, durante la audiencia también se expuso la estrategia de la defensa, que buscó relativizar las lesiones detectadas en el cuerpo del menor. En ese contexto, el fiscal de la causa, Facundo Oribones, reveló que la defensora de los imputados llegó a plantear que los más de 20 golpes en la cabeza eran compatibles con simples “coscorrones”, una afirmación que generó fuerte impacto por el contraste con los resultados forenses.









