El exdiputado Facundo Moyano, que en 2017 impulsó y en 2020 volvió a presentar un proyecto para castigar con prisión a los conductores que se negaran a realizarse controles de alcoholemia o drogas, rechazó ahora someterse a una de esas pruebas durante el procedimiento policial que derivó en su detención.
La iniciativa promovida por Moyano proponía modificar el artículo 48 de la Ley Nacional de Tránsito. El texto establecía que el conductor que, requerido por un agente, se negara a realizar las pruebas legalmente previstas para comprobar la presencia de alcohol, drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas debía recibir una pena de entre seis meses y un año de prisión.











