El exdiputado Facundo Moyano, que en 2017 impulsó y en 2020 volvió a presentar un proyecto para castigar con prisión a los conductores que se negaran a realizarse controles de alcoholemia o drogas, rechazó ahora someterse a una de esas pruebas durante el procedimiento policial que derivó en su detención.
La iniciativa promovida por Moyano proponía modificar el artículo 48 de la Ley Nacional de Tránsito. El texto establecía que el conductor que, requerido por un agente, se negara a realizar las pruebas legalmente previstas para comprobar la presencia de alcohol, drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas debía recibir una pena de entre seis meses y un año de prisión.
Facundo Moyano, detenido.
Además, el proyecto contemplaba una inhabilitación para conducir por un plazo superior a un año y de hasta cuatro años. Es decir, no se trataba de una simple sanción administrativa, sino de una propuesta para convertir el rechazo al control en un delito con consecuencias penales.
Seis años después de haber reimpulsado aquella iniciativa como diputado nacional, Moyano terminó haciendo exactamente aquello que pretendía castigar con cárcel. Según la información conocida tras su detención, se negó a realizarse un test de drogas en el marco del operativo policial iniciado por el episodio ocurrido con Candela Arizaga en el barrio porteño de Belgrano.
El exlegislador permaneció varias horas detenido y luego recuperó la libertad, aunque continúa imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género. La Justicia dispuso que no pueda acercarse a Arizaga a menos de 300 metros ni mantener contacto con ella mientras avance la investigación.
Durante su declaración ante la Unidad de Flagrancia Norte, Moyano negó haber ejercido violencia contra su pareja y aseguró que nunca le impidió salir del departamento. También sostuvo que la relación había sido amorosa y que no existieron agresiones físicas ni verbales.
La causa se inició después de que vecinos llamaran al 911 al observar a una mujer semidesnuda y descalza corriendo por la avenida del Libertador, mientras un hombre intentaba alcanzarla. Los efectivos encontraron luego a ambos en la zona de Virrey Vértiz y Sucre.