Fitch Ratings premia la disciplina de Milei con un salto a B-, destacando el superávit del 1,1% del PBI y la transformación de Argentina en exportador neto de energía tras años de kirchnerismo
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En un giro histórico que confirma el fin de la decadencia económica, la agencia internacional Fitch Ratings ha decidido elevar la calificación de la deuda soberana de la Argentina, catapultándola desde CCC+ hasta un sólido B- con perspectiva estable. Este movimiento, anunciado este 5 de mayo, representa el tercer ascenso consecutivo en la nota del país bajo la administración de Javier Milei, consolidando una trayectoria de credibilidad que el mercado ya anticipaba como el resultado directo de la política económica actual.
De acuerdo con el informe de la calificadora, este ascenso se fundamenta en una mejora estructural de los balances fiscales y externos, impulsada por una agenda de reformas económicas sin precedentes. La agencia subrayó que la estrategia oficial ha permitido una acumulación de reservas envidiable y ha garantizado que el Gobierno obtenga el financiamiento necesario para cumplir con sus obligaciones, rompiendo con años de incumplimientos sistemáticos.
Fitch Ratings
Desde una perspectiva particular, los pilares de este éxito se detallan en cifras contundentes y victorias legislativas clave:
Solidez Fiscal: El presupuesto equilibrado se ha convertido en el nuevo estándar nacional. Fitch estima un superávit primario del 1,1% del PBI, proyectando que el déficit general de la Argentina estará entre los mejores de la categoría B, marcando una “ruptura significativa respecto del pasado”.
Fortaleza Externa y Energética: Gracias a las políticas de fomento a la inversión, el país se ha transformado en un exportador neto de energía. Según la agencia, “Argentina ha fortalecido su resiliencia ante el shock global de precios de la energía”, logrando un déficit de cuenta corriente de apenas el 1% del PBI para 2026.
Blindaje de Reservas: El Banco Central (BCRA) ha demostrado una gestión implacable, con compras que alcanzan los USD 7.100 millones desde las elecciones, apuntando a una meta ambiciosa de entre USD 10.000 y USD 17.000 millones para el cierre del año. Se espera que las reservas internacionales netas se incrementen en USD 8.000 millones, en total sintonía con las metas del FMI.
Triunfos Legislativos: La mejora en la nota también es un reconocimiento al músculo político del oficialismo, que ha logrado la aprobación de la reforma laboral, modificaciones estratégicas a la Ley Nacional de Glaciares para liberar el potencial de la minería, y la sanción del Presupuesto 2026 con un ancla fiscal innegociable.
El presidente, Javier Milei.
En cuanto a la estrategia financiera, la administración libertaria ha diseñado un esquema inteligente para afrontar vencimientos futuros mediante garantías multilaterales, la emisión de bonos locales en dólares y recursos provenientes de las necesarias privatizaciones de empresas estatales ineficientes. Al evitar el regreso prematuro a los mercados externos, el Gobierno protege la liquidez y evita costos de endeudamiento innecesarios, priorizando la salud del balance nacional sobre el gasto electoralista.
Finalmente, el reporte aclara que, mientras otros distritos como la Ciudad de Buenos Aires ya mantenían una nota de B- para sus instrumentos específicos, el salto actual corresponde a la nación en su conjunto, evidenciando que el rumbo trazado por el Ejecutivo es el único camino hacia la inversión y el crecimiento sostenido. Aunque persisten desafíos como la inflación (en franco descenso) y la vulnerabilidad ante shocks externos, Fitch Ratings es clara: la percepción de los mercados internacionales ha cambiado drásticamente gracias al ajuste fiscal y la desregulación de la economía.