En los últimos tres días, el Garrahan incorporó 200 nuevas camas y acelera la renovación de su sistema de internación.
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El Hospital Garrahan acelera un proceso de renovación histórica con la incorporación de 310 camas de última generación, destinadas a reemplazar equipamiento con casi cuatro décadas de uso. La inversión marca un punto de quiebre en la infraestructura del principal hospital pediátrico del país y apunta a mejorar de forma inmediata las condiciones de internación.
En ese marco, en los últimos días el hospital sumó un impulso clave: en apenas tres jornadas incorporó 200 nuevas unidades, acelerando un recambio que durante años quedó postergado. La medida se inscribe dentro del plan de obras más ambicioso en la historia de la institución, impulsado por el Gobierno nacional para modernizar de manera integral sus instalaciones.
La inversión total destinada a la adquisición de las camas supera los $1.400 millones y permitirá renovar el 100% del equipamiento de internación. Se trata de unidades eléctricas de alta complejidad, con control remoto, sistemas de elevación automatizados y múltiples ajustes que optimizan tanto la comodidad del paciente como las condiciones de trabajo del personal médico.
El proceso de compra se realizó mediante licitación pública, con la participación de diez empresas y un total de 29 ofertas. Desde la dirección del hospital destacaron la transparencia del procedimiento y remarcaron que la eficiencia en la administración de recursos permitió liberar fondos para ejecutar el plan de infraestructura más ambicioso en la historia del Garrahan.
Algunas de las camas adquiridas.
Más allá de la renovación de camas, el proyecto contempla una inversión global cercana a los $30 mil millones. Incluye ampliaciones, remodelaciones de áreas críticas, mejoras en salas de internación, modernización de quirófanos y nuevas instalaciones para el personal de salud. El objetivo es elevar los estándares del hospital y consolidarlo como un referente en América Latina.
Tecnología de punta y nueva área de radioterapia
En paralelo a la renovación edilicia y de equipamiento, el hospital también avanzó en la incorporación de tecnología médica de última generación. Entre los desarrollos más relevantes se encuentra la instalación de un tomosimulador, un equipo clave para la planificación de tratamientos oncológicos pediátricos.
Este dispositivo se suma al acelerador lineal incorporado meses atrás y forma parte de la creación de una nueva área de radioterapia dentro del hospital. La iniciativa se enmarca en el Plan Nacional de Medicina Nuclear y apunta a mejorar la precisión y seguridad de los tratamientos contra el cáncer infantil.
El tomosimulador adquirido por el Garrahan.
La nueva tecnología permite una localización más exacta de los tumores y una planificación más eficiente de las terapias, reduciendo el impacto sobre tejidos sanos y mejorando los resultados clínicos. Se trata de un salto cualitativo en la capacidad del hospital para tratar patologías complejas.
Con estas incorporaciones, el Garrahan no solo moderniza su estructura, sino que avanza hacia un modelo de atención basado en tecnología de punta, eficiencia y calidad médica, consolidando su posición como uno de los centros pediátricos más importantes de la región.