Desde una perspectiva global atravesada por tensiones geopolíticas —como la tregua que negocia Donald Trump con Irán y el impacto de la guerra en Medio Oriente sobre los mercados energéticos—, la Argentina logró posicionarse en el centro de la agenda económica internacional con un fuerte respaldo del Fondo Monetario Internacional. En ese marco, el ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo en Washington un encuentro clave con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, tras haber cerrado las negociaciones que habilitan un nuevo desembolso de USD 1.000 millones destinado a fortalecer las reservas del Banco Central.
La reunión, que se extendió por poco más de una hora, sirvió para analizar la situación macroeconómica argentina y el impacto del contexto internacional. Al término del encuentro, Caputo destacó el clima de confianza: “Fue una reunión muy agradable porque hay una relación de confianza”, y subrayó el reconocimiento del organismo: “[Georgieva] está súper impresionada con los logros”. Del encuentro participaron además el viceministro de Economía, José Luis Daza; el presidente del Banco Central, Santiago Bausili; el vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning; y el representante argentino ante el FMI, Leonardo Madcur, consolidando una señal de coordinación técnica e institucional.

Por su parte, Georgieva también explicitó el respaldo del organismo a través de su cuenta oficial: “Excelente reunión con el ministro Luis Caputo y el presidente del Banco Central, Bausili, sobre la sólida implementación de políticas en Argentina. Esperamos seguir apoyando las reformas de para afianzar la estabilidad e impulsar el crecimiento”.
Durante las Reuniones de Primavera del FMI, la directora gerente expresó su preocupación por el impacto de la guerra en Medio Oriente —especialmente por el bloqueo del estrecho de Ormuz— y recomendó evitar respuestas coyunturales frente al shock energético. En línea con esa visión, Caputo respaldó el enfoque técnico del organismo y destacó la fortaleza del programa económico argentino para amortiguar la suba global de los combustibles.
En este contexto, la relación entre la Argentina y el FMI atraviesa uno de sus mejores momentos: ya se alcanzó un Staff Level Agreement, y el directorio del organismo aprobará en mayo el desembolso de USD 1.000 millones, consolidando el proceso de acumulación de reservas. El alineamiento entre el equipo económico y el FMI también se refleja en el respaldo técnico al programa de ajuste impulsado por Milei. Consultados sobre el desempeño argentino, los funcionarios del organismo destacaron la consistencia del plan, incluso tras el dato de inflación del 3,4% en marzo, que generó malestar en el Presidente.









