Un pedazo del techo de un aula de la Escuela Primaria N° 11, en Luján, se derrumbó y cayó directamente sobre los bancos de los estudiantes, en un episodio que volvió a poner en evidencia el preocupante estado de la educación pública bonaerense bajo la gestión del kirchnerista Axel Kicillof.
El desprendimiento quedó registrado en un video que posteriormente se viralizó y permitió observar el resultado del colapso dentro del salón.
En las imágenes se pueden ver grandes fragmentos de revoque y materiales de mampostería esparcidos sobre las mesas y las sillas utilizadas por los alumnos.
Pedazos de techo en las mesas.
El episodio generó alarma entre padres, auxiliares y gremios docentes, debido al riesgo que representa el desprendimiento de una parte del techo dentro de un aula llena de estudiantes. El material registrado también permite advertir el visible estado de humedad y deterioro de la infraestructura antes de que el sector terminara cediendo.
Afortunadamente, el derrumbe no provocó heridos. Según la información difundida, esto se debió a que el desprendimiento ocurrió en un momento en el que no había niños presentes en ese sector del salón.
Sin embargo, el hecho generó preocupación entre las familias de los estudiantes por las condiciones de seguridad del establecimiento.
Axel Kicillof.
La caída del cielorraso directamente sobre los espacios utilizados por los alumnos dejó expuesto el riesgo al que podría haber quedado sometidos los estudiantes y profesores si el desprendimiento se hubiera producido con el aula ocupada.
El techo se desprendió sobre los bancos
El aspecto más crítico del episodio quedó reflejado en las imágenes: el material que se desprendió del techo terminó sobre los lugares donde habitualmente se ubican los estudiantes.
Los restos de mampostería quedaron distribuidos sobre los bancos y las sillas, mientras que parte del cielorraso quedó completamente desprendida. El estado previo de humedad y deterioro visible en la estructura también quedó registrado en el video.
Ante lo ocurrido, las familias reclaman que se suspendan las actividades hasta que se garantice la seguridad estructural. La preocupación está centrada específicamente en evitar que los alumnos regresen al aula mientras persista el riesgo de nuevos desprendimientos.
Este caso vuelve a generar cuestionamientos por las graves condiciones edilicias de la educación pública bonaerense bajo la gestión de Kicillof.