El Gobierno nacional volvió a apuntar contra el relato del “desfinanciamiento universitario” y puso sobre la mesa un dato incómodo para las autoridades de la Universidad de Buenos Aires: en la carrera de Medicina de la UBA, el 40% de los estudiantes son extranjeros, mientras las facultades siguen sin aplicar el cobro habilitado para quienes vienen de otros países a estudiar con recursos financiados por los argentinos.
El planteo fue difundido en un spot publicado por la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, con el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro "El Profe" Álvarez, como una de las principales caras de la explicación oficial. Allí, el funcionario cuestionó la narrativa instalada por sectores universitarios y remarcó que, desde el inicio de la gestión de Javier Milei, se sembró miedo con la idea de que las universidades iban a cerrar.}
“Dicen que el Gobierno desfinancia las universidades”, planteó Álvarez, antes de exponer algunos números del sistema. Como ejemplo, mencionó el caso de la Universidad Nacional de las Artes, donde cada egresado representa una erogación de alrededor de 400 millones de pesos para todos los argentinos, contra un promedio nacional cercano a los 57 millones.
El funcionario también apuntó contra uno de los problemas estructurales más graves del sistema universitario argentino: la baja tasa de egreso. Según sostuvo, mientras se discute exclusivamente el presupuesto, casi nadie se pregunta por qué la Argentina tiene una de las tasas de graduación más bajas de la región, a pesar de sostener universidades nacionales con fondos públicos.
En esa línea, Álvarez también cuestionó a la UBA por su reclamo en torno a los hospitales universitarios. Según el planteo oficial, la universidad busca quedarse con el 95% del presupuesto asignado a esas instituciones, en medio de una pulseada política que las autoridades académicas presentan como un conflicto meramente financiero.
Otro punto central del mensaje fue el cobro a estudiantes extranjeros. El Gobierno recordó que ya habilitó a las universidades a cobrarles a quienes no son argentinos, pero las autoridades de las facultades decidieron no hacerlo. Para Capital Humano, esa negativa no responde a una cuestión técnica, sino ideológica: prefieren mantener un esquema donde el contribuyente argentino financia incluso a quienes llegan desde otros países para formarse en universidades públicas.
El 40% de los estudiantes en FMED-UBA son extranjeros.
Finalmente, Álvarez anticipó que en las próximas semanas el Gobierno lanzará un micrositio con todos los datos del sistema universitario. El objetivo, según explicó, será que cualquier ciudadano pueda acceder de manera fácil y clara a la información sobre costos, egresos, presupuesto y funcionamiento real de las universidades nacionales.