La Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal, integrada por los magistrados Mariano Hernán Borinsky, Carlos Mahiques y Guillermo Yacobucci, autorizó el traslado del exministro de Planificación Federal hacia su mansión de Zárate. Bajo el amparo de un supuesto estado de salud "delicado", el hombre que manejó las cajas más millonarias durante los gobiernos kirchneristas entre 2003 y 2015 abandonará el penal de Ezeiza.
El juez del Tribunal Oral Federal 4, Ricardo Ángel Basílico, fue el encargado de operativizar hoy mismo este beneficio para el corrupto exministro de Obras Públicas de Cristina Kirchner. Según la resolución, a pesar de los delitos cometidos, Julio Miguel De Vido será monitoreado mediante la imposición del dispositivo de tobillera electrónica y control, además de mantener la prohibición de salida del país.
Esta decisión judicial se fundamenta en un cuadro clínico de un hombre de 76 años que, según los peritajes, no puede ser atendido adecuadamente tras las rejas. El informe del Cuerpo Médico Forense fue lapidario al advertir que “si no se cumplía total o parcialmente con las exigencias señaladas, el entorno carcelario se consideraría un lugar inadecuado para el alojamiento del mencionado, incrementando el riesgo de descompensaciones y de la aparición de trastornos irreparables para su salud”.













