El CEO de YPF, Horacio Marín, celebró la reciente e histórica inversión realizada por el magnate estadounidense Stanley Druckenmiller en acciones de la petrolera argentina, en una operación que refleja el interés de grandes fondos internacionales en el sector energético del país bajo el Gobierno de Javier Milei.
Marín no solo celebró el ingreso de capital, sino que además aportó detalles sobre el vínculo previo con el inversor, al destacar el nivel de análisis que precedió la decisión.
“Es un multibillonario, gurú de las inversiones. El año pasado fui a una reunión con él, y me hizo entre una hora y hora y media de preguntas, de todo el 4x4, por qué, que iba a hacer, cómo era, de todo. Sé que compró un poco en ese momento. Y el otro día compró fuertemente”, expresó.
La operación, concretada durante el primer trimestre de 2026, implicó la compra de más de tres millones de acciones de YPF por un monto de 142 millones de dólares. Este movimiento representó un incremento del 433% en la posición del inversor respecto al trimestre anterior, según surge de las presentaciones ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).
El impacto en el mercado no tardó en reflejarse. El ADR de YPF en Wall Street registró una suba del 8,8%, alcanzando los USD 47,49, lo que marcó un máximo histórico si se considera el ajuste por dividendos distribuidos en años anteriores. Sin ese cálculo, el valor actual representa el nivel más alto desde marzo de 2011, antes del proceso de expropiación de la compañía en abril de 2012.
Horacio Marín sobre Stanley Druckenmiller.
El crecimiento de la acción también responde a una combinación de factores que fortalecieron la posición de la empresa en 2026. Entre ellos, se destacan los resultados favorables en el balance de la compañía bajo la conducción de Marín, el fallo favorable para la Argentina en el juicio vinculado a la estatización de YPF en Estados Unidos y el fuerte aumento del precio internacional del petróleo.
La apuesta de Druckenmiller posicionó a YPF como uno de los activos más relevantes dentro de su cartera global. Con una participación de 3.235.962 acciones, la compañía se ubicó como el cuarto activo más importante de su fondo, solo por detrás de Natera, Insmed y la firma taiwanesa TSMC.
Este movimiento refuerza la creciente atención de inversores internacionales sobre el potencial energético de la Argentina bajo el Gobierno de Milei, en particular en torno al desarrollo de Vaca Muerta y la capacidad exportadora del país en el mediano plazo.