En un despliegue de determinación institucional que refleja el nuevo rumbo de la República, el Gobierno Nacional ha puesto en marcha un plan de reequipamiento sin precedentes para las Fuerzas Armadas. Durante la ceremonia por los 216 años de la creación del Ejército Argentino, realizada en el Colegio Militar de la Nación, el jefe del Estado Mayor General del Ejército, Oscar Santiago Zarich, confirmó que la gestión avanza a paso firme en la incorporación de tecnología de punta para garantizar la soberanía nacional.
El foco central de esta modernización es la adquisición de los legendarios helicópteros UH-60 Black Hawk, una operación que se cristaliza tras las gestiones iniciadas en marzo y que hoy, bajo la conducción de Carlos Alberto Presti, toma un impulso definitivo. Este movimiento estratégico busca jubilar a los actuales UH-1H y Huey II, naves que, tras más de 50 años de servicio, “bordean la obsolescencia” y representan el abandono que sufrió la fuerza en décadas anteriores.

La estrategia del Ministerio de Defensa se aleja de los gastos astronómicos y apuesta por una integración inteligente con potencias aliadas. Los puntos clave del acuerdo incluyen:
Transferencia estratégica: Se negocia un primer lote de 2 a 4 unidades usadas de la versión UH-60L, con la posibilidad de obtenerlas mediante una “transferencia a bajo costo o gratuita” desde los Estados Unidos.
Ahorro fiscal: Esta modalidad evita desembolsar “cientos de millones de dólares” que costaría el material nuevo, demostrando que la eficiencia presupuestaria de Javier Milei también llega a los cuarteles.









